Según el DSM IV-TR cabe decir que la característica esencial del «trastorno del lenguaje expresivo» es una deficiencia del desarrollo del lenguaje expresivo.

Las características lingüísticas del trastorno varían en función de su gravedad y de la edad del niño.

Estas características incluyen un habla limitada cuantitativamente, una gama reducida de vocabulario, dificultad para la adquisición de palabras nuevas, errores de vocabulario o de evocación de palabras, frases excesivamente cortas estructuras gramaticales. Limitación de las variedades de tipos de frases, omisiones de partes críticas de las oraciones, utilización de un orden inusual de las palabras y enlentecimiento en el desarrollo del lenguaje.

El funcionamiento no lingüístico y las habilidades de comprensión del lenguaje están situados habitualmente dentro de los límites normales.

 RETRASO SIMPLE DEL LENGUAJE

 El retraso simple del lenguaje (RSL) es un retraso en la aparición de los niveles de lenguaje que afecta sobre todo a la expresión (en todos sus aspectos: fonéticos, fonológicos, semánticos, morfosintácticas y pragmáticos).

Se observan a veces ciertas dificultades en la comprensión, sobre todo si el enunciado es algo ambiguo o si la comunicación se realiza en condiciones no óptimas.

El niño con RSL, en su evolución, respeta teóricamente los mecanismos y etapas evolutivas del desarrollo normal, pero cabe señalar que la coincidencia de una limitación expresiva con un nivel superior de comprensión y, sobre todo, con una capacidad mental más desarrollada, lleva ordinariamente a los niños a producir enunciados que no corresponden a lo que se espera de su supuesta «edad lingüística».

Se produce una mejoría importante con la edad y se trata de casos que responden favorablemente a las intervenciones pedagógicas, siempre que exista una diferencia entre el nivel de expresión verbal y el nivel cognitivo general.

Sin embargo, cuando se realiza un seguimiento a medio y largo plazo de los niños que han presentado RSL, se registra un mayor número de dificultades para el aprendizaje escrito y para las tareas escolares en general. Los niños que presentan o han presentado RSL deberían ser considerados como grupo de riesgo de cara al fracaso escolar.

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