La introducción del uso de dispositivos móviles, tales como PDAs, teléfonos móviles, ordenadores portátiles, etc., forma parte de la realidad cotidiana en muchos países del mundo. En España se ha producido un notable avance en cuanto a la introducción de «e-learning» en ámbitos de educación a distancia. En contraste, aplicaciones como el «mobile learning» se encuentran en una etapa incipiente de desarrollo y parece claro que hay que trabajar en esa dirección dado que se perfila como una línea de servicio ineludible para el futuro.

El uso del teléfono móvil en el proceso de enseñanza-aprendizaje presenta una serie de ventajas pedagógicas a la que se suman otras operativas, tales como que se trata de una herramienta de la que disponen prácticamente todos los estudiantes y brinda enormes posibilidades de interacción en los ambientes de aprendizaje; es flexible, de tamaño pequeño, de empleo fácil y su coste puede ser bastante bajo.

Además consideramos que la nueva labor a desempeñar por los alumnos dentro de las metodologías activas requiere de nuevas herramientas más allá de los portales Web (e-learning) o su extensión a los teléfonos móviles (m-learning). Estas herramientas, si bien son necesarias, no son suficientes para obtener el máximo potencial de alumnos y profesores en un proceso de aprendizaje en movilidad.

El primer punto de vista se refiere a la gestión de aquellos factores que, si bien no constituyen elementos académicos dentro del proceso de aprendizaje, forman parte del entorno que lo hace posible. El segundo punto de vista atañe a la distribución, control y gestión de diferentes recursos didácticos.

• Aplicaciones facilitadoras de la gestión del tiempo y la movilidad.

Para que el alumno pueda aprender debe disponer de tiempo para hacerlo, y acceder a los recursos adecuados en cada momento. Dentro de este grupo encontramos las siguientes aplicaciones:

1. Sistema de comunicación mediante mensajes cortos.

2. Sistema de recepción de avisos de forma sincronizada.

3. Sistema de reserva de espacios y tutorías.

4. Sistema de control de tiempo de dedicación.

5. Sistema de gestión de agenda académica personal.

• Aplicaciones facilitadoras del proceso de aprendizaje.

El proceso de aprendizaje centrado en el sujeto que aprende está implementado por metodologías activas que reservan para el alumno un papel autónomo, activo y responsable:

1. Sistema de control de asistencia a sesiones de formación-entrenamiento.

2. Sistema de control de la participación en sesiones de formación-entrenamiento.

3. Sistema de evaluación mediante test.

4. Sistema de acceso recursos didácticos y control de calidad.

5. Sistema de realimentación para sesiones de formación-entrenamiento

Sabemos que es una tarea compleja y de apuesta para el futuro pero también sabemos que en este ámbito, sino te renuevas y ofreces lo que el alumno necesita y a través de los canales que él emplea estamos abocados inmisericordemente al fracaso.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *